martes, 27 de noviembre de 2007

Ese regusto de hiel que os acompaña en cada despertar no es una huella de tantos besos mancillados. Es vuestra esencia putrefacta que, incontinente, desborda bilis, corrompiendo cualquier sentimiento amable hasta transformarlo en ira.

La ternura hace tiempo que se reconoció incapaz de habitar vuestras entrañas, preñadas de resentimientos hacia vos mismo y hacia cuanto habéis corroído con vuestra amargura. ¿Qué haréis cuando ya no quede nada puro a lo que aferraros? ¿Qué haréis cuando ya no podáis excretar la hiel?

2 comentarios:

Markesa Merteuil dijo...

¿He de darme por aludido?

Escrito por Vassago_ 29/11/2007 09:11

Si te haces esa pregunta, tal vez sí. Pero no era el caso.

Escrito por MarkesaMerteuil 02/12/2007 20:03

Me alegro.

Escrito por Vassago_ 03/12/2007 04:18

Silvana dijo...

Efectivamente, muy duro. Me gustó, muy poético pese a la dureza del fondo. También me gustó mucho.

Un saludo.