viernes, 28 de diciembre de 2007

Para la sonrisa del espejo del cabecero de mi cama

Adoro mirarme en tus ojos, idolatro tus manos siempre prestas a una caricia, elevo a la categoría de sublime el eco de cada recuerdo que nace de nuestros presentes.

No ansío grandes gestas, no espero que cada palabra cante al amor, no busco refugiarme en tu abrazo. Simplemente me place que me acompañes en cada paso, aunque pueda caminar sin buscar tu silueta en los escaparates; aunque pueda desnudarme sin la nostalgia de tu tacto; aunque pueda imaginar mi piel sin tus besos; aunque pueda...

Y sé que puedo, pero elijo soñarte cada noche y despertarme con la mañana sabiendo que hace tiempo que ya no me pertenece la sonrisa que me muestra el espejo del cabecero de mi cama. Es tuya. Tú estás en su origen y no quiero perderla.

7 comentarios:

una loca linda dijo...

nada más sincero que una sonrisa con dueño...

PARANOICO ILUSIONISTA dijo...

Sin duda acertaste en la elección, sin duda. Además de la seguridad de se puede vivir sin ella...pero elegiste perpetuar tu sonrisa y el origen de la misma...se merece disfrutarlo.
Besos

Anónimo dijo...

Prefiero las sonrisas verticales, cariño.

Vassago_ dijo...

Mira por donde, de acuerdo con el anónimo.... y sin que sirva de precedente.

Tempus fugit, carpe diem.

V.

Otra vez a viajar al olvido... dijo...

muy lindo...

humo dijo...

¡Un espejo en el cabecero de la cama!
No puedo imaginarme nada más erótico.
Por un 2008 feliz

Markesa Merteuil dijo...

Pues ya sabes... uno para Reyes... a mí, realmente, me encanta. Estoy pensando en un diseño que quede "disimulado" pero perfectamente visible en según qué circunstancias.

FELIZ AÑOOOOOO