lunes, 10 de marzo de 2008

Del amor y sus falacias

Hace poco alguien me comentó: me siento estafada; no es como yo creía; todos los indicios me decían que era de una forma, pero resultó no ser así, resultó no ser perfecto.

Nadie es perfecto, salvo en la fase de enamoramiento. Ésa en la que el "amor" es ciego. Quien acuñó esta frasecita erró en el sustantivo, desde luego. El amor no es ciego. El amor va más allá. Es sublime. Tanto que permite ver y decidir si aceptar o desechar. La elección, que no merma el sentimiento, es la que permite hablar de amor. Lo demás son meras pulsiones de mayor o menor duración, pero, desde luego, volátiles.

Nadie puede amar si no conoce. "Ama", tal vez, una idea preconcebida y que identifica en otro, a base de hilvanar conductas, actitudes, gestos... que normalmente no se ajustan a ese prototipo, pero, tozudos, le hemos atribuido dicha esencia que consideramos amable.

Y cuando el hilo se rompe o se acaba, enhebramos de nuevo la aguja, para aferrar más fantasías a nuestra conciencia. Pero llega un momento en el que el hilván provisional ha de ser sustituido por algo más firme y más duradero, aunque menos evidente. No necesita mostrarse ante todos, ya que tiene entidad por sí mismo y la magia radica precisamente en el hecho de que no necesita exponerse, sólo ser.

Es entonces cuando descubrimos que la tela tira, que las puntadas son desiguales, que...

Y ese toparnos de frente con la realidad es lo que pone fin al enamoramiento. Ese estado de aturdimiento acabará, seguro, con una resaca. Una vez que esta remite hay dos opciones: seguir adelante aceptando y, si hay suerte, construyendo; o cercenar cualquier ligazón a aquello que en su día tanto nos enganchó.

Hay quien acepta cualquier cosa a fin de evitar reconocer un fracaso. Esto, evidentemente, tampoco es catalogable como amor.

El amor llega cuando se desmorona la idea prefijada y descubres que, con sus defectos, la esencia real de la persona es incluso más amable de lo que jamás hubieras soñado. Y esa sensación crece, y se transforma y no muere. Sublime, ¿no? Pena que tan sólo sea una teoría.

19 comentarios:

Bombero dijo...

Por eso es mejor no enamorarse. Un beso, pero no de amor.

Veca dijo...

Una teoría??Que no, mujer. Que el amor y la amistad se dan cuando conocemos los defectos de esas personas y ellos los nuestros y aún así seguimos queriéndonos.
Pero tienes razón que si hay grandes diferencias o no podemos con los defectos del otro...mejor dejarlo a tiempo e intentar ser feliz.

Mario M. Relaño dijo...

El amor, ese gran desconocido... Ese gran definido, pero tan poco conocido.
Es un placer sentir la fase del enamoramiento... es algo sublime, pero imposible para el humano de prolongarlo durante mucho tiempo. Entonces, no habría vida. Ha de llegar el momento, de que esas mariposas que decimos sentimos en el estómago, emprendan el vuelo. Entonces seremos nosotros mismos con nuestro amor. Con sus fallos y sus virtudes. Pero será el auténtico.

Un beso, o dos.

Chousa da Alcandra dijo...

Boeno, nesas "meras pulsiones" tamén radica moita maxia en ocasións.
E cando a tela tira e as puntadas non poden chegar ao título de bordado...non por elo lles imos retirar o de cosido...

Un aprendiz de xastre (frustrado)

jordicine dijo...

Sabemos poco del amor. Y mejor aprender de dos en dos, siempre.

Inocencia prohibida dijo...

El amor para mí es cuando han pasado los meses y esa persona y muestran los defectos y a pesar de todo hay un sentimiento que es más grande que cualquier enfado y siempre va acompañado del respeto.

Pero la fase de enamoramiento, ese subidón de adrenalina que te da por pensar que la otra persona es perfecta... vale la pena sentirlo.

Un besote grande

Inocencia Prohibida

AMARO dijo...

Aunque el calificativo de sublime es más empleado en términos literarios; la vocación periodística de la escritora bien permite esas licencias...

Hablando un poco en serio, estoy de acuerdo (y de hecho la ciencia aplica teoría casi idénica) en que el amor o el enamoramiento consta de dos fases:una primigénea dónde la idealización del otro supedita nuestra voluntad; luego viene la fase del desencantamiento (también sería válido decir de la desintoxicación, pues según las teoría científicas nuestro cerebro sufre una acumulación de ciertas sustancias que provocan la distorsión de la realidad) en la cual la mayoría de las veces hay una tendencia al conformismo o a la huida; por pretender dar más rigor científico: después del colocón toca lidiar con la rutina.

Como conclusión, diría que nuestro cerebro sufre mono de enamoramiento y por ello, quizás, no seamos capaces de alcanzar un amor racional, basado en el respeto, la compenetración y el mantenimiento de la atracción química.

A pesar de todo esto, tengo fe en encontrar un amor compatible con mi manera de entender la realidad, una vez superada la orgía química del enamoramiento.

Un besazo Marquesa.

asbeirasoarnego dijo...

so por un bico non significa nada, a veces non hai maxia, estas convidada ao meu blog www.asbeirasdoarnego.blogspot.com espero que me visites

pequena03 dijo...

Estaba yo intentando recordar la última vez que sentí eso...
besitos.

Silvana dijo...

"La elección, que no merma el sentimiento, es la que permite hablar de amor." ... Me gusta esta teoría, que además se repite una y otra vez aunque no nos demos cuenta y se le ponga otro nombre o se busquen vanas excusas. La definición del amor como sublime es perfecta.

Me gusta este análisis que haces de la realidad del amor y su duración.

d´Agolada dijo...

El amor es marabilloso, lástima que a veces se acabe. Visita si quieres mi blog pinchando en el enlace haber si te gusta. Saludos desde d´Agolada

Suso Lista dijo...

Pois sona moi ben esa teoría. Gústame

irene dijo...

El amor es conocimiento, sí, es corazón y también cerebro e imaginación. Creo que podemos enamorarnos de alguien si queremos hacerlo y también dejar de amar de la misma forma. Siempre pensé: perdono el bollo por el coscorrón, ahora no estoy segura, muchas dudas, no sé.
Así me va...
Besos.

Druid dijo...

El amor llega cuando descubres que la otra persona tambien suda, tambien es humana y no una idealización de lo que veias o creias ver.
Bicos.

PARANOICO ILUSIONISTA dijo...

El amor es un estado de lokura transitoria que por suerte suel pasarse, o no?

Zeltia dijo...

caray.
he leído desde el principio hasta aquí.
Un blog personal (la categoría que más me gusta, aunque en muchos de otras encuentre información interesante, entretenimiento, etc.)lleno de vivencias expresadas de un modo literario e intimista.
Me está gustando.
Hasta otra que me pase a seguir curioseando.
Un saludo.

Markesa Merteuil dijo...

Vaya palizón te has dado, Zeltia... Ufff Creo que hay poca gente que lo haya leído entero. Me alegro de que te guste. Un beso y pásate cuando quieras. Ya sabes, la red está siempre abierta.

Zeltia dijo...

hummmm al decir "he leído desde el principio hasta aquí" me expliqué fatal, jaja, tienes razón no tengo tiempo para tanto, me refería desde la última entrada hasta esa... jajaja, pero es tarea que haré. Una cosa que me gusta hacer en los blogs que voy conociendo, es entrar en los post antiguos, a veces al azar, a veces voy de mes en mes...
He vuelto aquí mismo, porque leí el comentario que dejaste en mi entrada del "epistolario" y me ha parecido que te había tocado puntos especialmente vulnerables. Por la temática, imagino.
Las cartas no son inventadas, y te aseguro que yo lloré.
(Esto te lo cuento aquí que no nos ve nadie; es bastante raro que la gente se moleste en leer comentarios en las entradas antiguas de blogs ajenos :) )
Un saludo especial

Markesa Merteuil dijo...

No tengo hijos, pero... siempre me conmovió la dulzura de una madre. El caso es que estos días tengo a gente muy cercana hospitalizada... y... estoy llorona. Pero... no sigo hablando del tema, que me había dejado llevar por otros pensamientos más agradables (hay que desconectar de vez en cuando) y no quiero volver al agobio, al menos hasta la hora de visitas.

Un beso, wapa.