jueves, 28 de julio de 2011

Me decidí a tirar la toalla, pero ella se empecina en desafiar a la ley de la gravedad. Quiere secar mi desaliento y me jalea para que te busque una vez más. Y yo sólo quiero llorar el dolor, gritar que ya no te espero y asentarme en otro abrazo. Pero algo me impele a refugiarme en tu pecho una vez más, mientras espero a que llegue la calma de saberte olvidado o la ternura de sentir que regresas con ese calor que me rendía y que ahora no eres capaz de regalarme.

6 comentarios:

Inocencia prohibida dijo...

Las personas somos muy complejas, pero no los sentimientos. Como siempre...un placer leerte.

Besotes ;-)

humo dijo...

Ay, Marquesa: es que no queremos, no queremos dejar de querer...

Markesa Merteuil dijo...

Demasiado cierto, Humo. :-)

Inocencia, cuánto tiempo. Besos.

humo dijo...

Marquesa, se te echa de menos...

Kim Basinguer dijo...

¡¡Cuanto nos cuesta pensar que se acabó !

Sergio dijo...

Querer y no poder, o viceversa.