viernes, 2 de mayo de 2008

Las niñas que aún quieren ser princesas (IV)

Se acercó, la miró. Estaba emporrada, alcoholizada y definitivamente llorosa. Le pareció terriblemente tierna. Allí, acurrucada en un refugio absurdo, un cobijo ajeno y sucio, lleno de oscuridad y telarañas, la muchacha más débil se le antojó la más hermosa.

Nunca fue muy locuaz. ¿Cómo hurtarle la pena que embellecía su rostro frágil? Se acercó, la besó y... el hechizo pareció romperse. El contorno de sus labios aún sabía a sal. Sus mejillas, todavía húmedas. Pero el miedo que la atenazaba murió. La nube de tormenta derramó una lluvia amable, acariciadora, casi podría decirse que vivificadora.

Se dejó hacer, pero pronto tomó las riendas. La casi niña recorrió el rostro amable con las yemas de los dedos, siguiendo una ruta conocida. Era, definitivamente, aquél a quien tanto había soñado. Era guapo (¡lo que hacen unas lentillas resecas!), era fuerte, era libre... y la estaba amando. Lo hacía poquito a poco, sin prisas, sin pausas, como no queriendo despertarla del todo del nuevo sueño a la que la había acompañado.

8 comentarios:

Mariano de Toledo dijo...

Una de las niñas que aun quieren ser princesas ya lo es, ella es mi gran amiga Cecilia, una gran Madre, Maestra, Guerrera, Revolucionaria y por sobre todo mi confidente quien decidió escapar del agobio de esta vida para trascender a otro plano.

Hoy no esta, solo sus bellos recuerdos me acompañan, hoy es mi turno y quiero homenajearla, ve a dereyamendigo.blogspot, únete, ahi te espero.

Besos…

Veca dijo...

Por eso yo, siempre llevo lágrimas artificiales en el bolso por si se me secan las lentillas.

Muerte por vida dijo...

De vuelta por estos lares...

Aiiiis... dulce niñez. Qué me encantaría vivirla.
Me leí la historia hasta donde llega, preciosa forma de describir detalles...

Espero seguir leyendo ;)

Te mando besos de viento

Veca dijo...

Tu nueva entrada no deja poner comentarios. Precioso relato :-(

Mario M. Relaño dijo...

Te dejo aqui mi comentario para la entrada última...
"Desgarrador poema, negro intenso. Duro, a la par que bello".

irene dijo...

El amor, parece ser, hace milagros, es ciego y todos los tópicos que se quieran decir, pero que, la mayoría de las veces, son ciertos.

En tu última entrada no se puede comentar, es bonito el poema, aunque muy triste, la mayor tristeza es la irremediable.

Un abrazo.

Chousa da Alcandra dijo...

Non recibes duelo.
Eres elegante tamén neso. Cada día aprendo máis

Un bico!

Silvana dijo...

"Negro ...." é xenial!