lunes, 2 de febrero de 2009

En otra parte...

No amenazan tormenta, pero llueven gélidas las nubes. Es el día después.

Anoche noté cómo se me escurría entre las manos un corazón. Fui sorda a sus latidos palpitantes sobre mis palmas demasiado abiertas, incapaces de convertirse en cuna para mecerle.

Tampoco fui quien de verle, ni siquiera noté su peso, su textura, su humedad. Nada me alertó.

Pero ahora mis manos tienen el regusto amargo que me dejó como poso de su constreñimiento, progresivamente alentado por mi indiferencia, que, aunque ni lo intuí, apestaba a desdén.

9 comentarios:

Artabria dijo...

Pues hay que poner a esos sentidos a trabajar duro, para que la próxima vez sepan detectarlo.......

jordicine dijo...

Todo puede arreglarse, no? Besos, Carmen.

Francisco dijo...

Sabido es que las apariencias engañan, que pocas veces somos conscientes que en nuestro cuerpo hay pequeños cadáveres y células que nacen al mismo tiempo, que atrevida es a veces nuestra ignorancia que para mas vitola la adornamos con desdén.
Besos
Franc

Isabel dijo...

A veces, nos equivocamos, lo tenemos tan cerca, y le damos tan poca importancia, que cuando se aleja, para siempre, nos parte el corazón. Un beso

latorredelossueñosesmeralda dijo...

Fue la brisa fresca de la noche, que envidiosa del reflejo de la luna en tus pupilas, entrò sigilosa a robarte el brillo de tus sueños, dulcemente con un beso de amante inexperto.....

Chousa da Alcandra dijo...

O desdén é unha arma que debería ser considerada sumamente perigosa; non pola ferida que produce, pero si pola dor que pode causar.
(Cando sexa ministro levareina ao Consello para que poda ser motivo de incautación)

irene dijo...

El desamor es cruel, pero el amor no se debe forzar, porque dejará de serlo.
Un beso.

Monica Alvarez dijo...

No pocas veces,nuestro corazón está tan frío que es incapaz de acunar a otro corazón.La frialdad puede ser parte de un mecanismo de defensa,una forma de protegernos.
Lo que salva la questión es que existe conciencia de ello y puedes subsanarlo.
Saludos desde Chile

Yyrkoon dijo...

Bueno, ya. Llevo intentando comentar algún post ni sé cuanto, pero quitando los mundanos de palestina me es imposible decirte nada de lo que escribes. Cuenta con un lector silencioso más. De todos modos volveré a ver las amistades peligrosas (que además me encantó) a ver si me ilumina un poco.