martes, 9 de junio de 2009

Capeando con una jornada de ésas en las que sé que sólo podría sentirme cómoda en un ombligo amigo; un ombligo amigo capaz de guarecerme, como otrora, de estas tempestades que a priori son incapaces de dañarme y cuyos efectos se presagian infernales.

8 comentarios:

Isabel dijo...

Espero que encuentres "ese ombligo amigo". Hay dias dificiles, pero por la mañana vuelve a salir el sol, animo guapa. Un beso

Chousa da Alcandra dijo...

Sí que choveu hoxe, si. Probaches cun paraugas?

(Nunca choveu que non escampase!. Para entón podes usalo como sombrilla...)

Artabria dijo...

Quizás miras demasiado el ombligo.........y hay que mirar un poco más allá...........tal vez veas las cosas más claras....

Markesa Merteuil dijo...

Gracias, Isabel.

Ai, Chousiña... penso que necesito un que me guareza da insensatez. Xa che contarei.

Artabria... ¿tú sabes lo calentita que se está escondida en un ombligo? :D Lo malo es que soy demasiado grande, aunque a veces me sienta tan chiquita.

irene dijo...

Hace mucho, muchísimo, que no soy capaz de hacerme tan pequeña como para poder guarecerme en ningún ombligo, o tal vez no sea capaz de encontrarlo.
Un abrazo, Markesa.

Albino dijo...

Non sei se te serviría un obligo vello, pero de ser así, tes o meu a túa disposición.
Ti es unha rapaciña nova, pero con mentalidade moi madura. Síntome o teu admirador.
Un biquiño agarimoso

jordicine dijo...

Pues a buscar ese obligo, MARKESA. Seguro que tienes muchos candidatos. Un beso.

Suso Lista dijo...

Un embigo ou o que fose polos arredores. Eu tamén quería...Bico grande