jueves, 29 de abril de 2010

Truena

Si estuvieses a mi lado tal vez podría fingir pavor, para buscar la calma en tu abrazo. Pero estoy sola y creo que jamás le he temido a las tormentas. La actuación, por tanto, podría dejar al descubierto el coqueto artificio; sonrojar a la intérprete y abochornar al espectador.

Además, me digo, mañana será otro día; y el sol y otras sonrisas eclipsarán al temporal.

Sin embargo sé que ni siquiera me urge la tregua de vos, pues el cielo se ilumina con cada descarga para ocultar, tras un resplandor de pasiones fugaces, las estrellas que pueblan la monotonía. Y, en ese segundo mágico, todo semeja hermoso.

Los truenos, incapaces de silenciar el golpeteo bronco de mi rabia, auguran que ésta precederá a la pasión o al rechazo. Y, aunque ya no te anhelo como refugio, sí te pienso en cada latido y me irrita una vez más admitir que "el corazón tiene razones que la razón no entiende".

Tal vez la lluvia limpie las aceras y sacie las flores de los jardines; pero mucho me temo que arrastrará los despojos de un nosotros hasta obstruir las alcantarillas y ocasionar el caos que precederá al olvido.

4 comentarios:

Chousa da Alcandra dijo...

O que da da sí unha noite de tronos vista por unha muller con savoir faire, carallo!

Lely Vehuel dijo...

Marquesa,bellisimo...
Al fin pude venir y digo al fin, porque tuve que terminar algo para poder pasar de visita por lo tanto aquí estoy … Que lindo lugar tienes, quiero darte las gracias por tu comentario y hacerte la devolución, diciéndote que cada vez me siento mas cómodo en tu sitio, lo disfruto plenamente… La invitación de siempre a Cuentos y Orquídeas, para recibirte con una nueva fabula haber si gusta. Te mando un fuerte abrazo, mucha luz y hasta pronto…

jordicine dijo...

Te dejo un saludo, MARKESA.

irene dijo...

A mí me encantan las tormentas, nunca se me hubiese ocurrido esa estrategia, lo intentaré la próxima vez..., si llega.
Esta lluvia no para, está empeñada en llevarse todo por delante.
Biquiños, Markesa.