viernes, 23 de enero de 2009

Aproximación al amor

Para que surja, es indispensable un capullo. Los culturetas tal vez prefieran llamar al capullo crisálida, pero son meros sustantivos y cada cual usa el que considera más oportuno. Pero vayamos al caso: cuanto más grande es el capullo, mayores son las expectativas que sobre él depositamos. Tanto ansiamos ver su metamorfosis que lo resguardamos en nuestro interior. Cuando eclosiona, vivimos un sinfín de cosquilleos de ese revoloteo incesante en las entrañas. Si el capullo fuese biodegradable, no sería preciso regurgitarlo, pero ni siquiera nos damos cuenta de que es imperioso hacerlo. La mariposa nos deslumbra con sus colores hermoseados bajo nuestra mirada y no vemos más allá de ésta.

Mariposillas en el estómago, sí, pero el revoloteo cesa pronto. La pasión desbordada es efímera, pues a ningún corazón le llega el aliento cuando lo exprimen de sentimientos encontrados y extenuantes. Éxtasis, esperanzas, pero también sinrazón, duda, miedo, ansias..., que en marabunta sepultan bajo su ímpetu a la mariposa de alas aniquiladas. Y probamos entonces con una caricia, tal vez otra, y otra más; pero no logramos recomponelas. Su majestuosidad va impregnando nuestros dedos mientras pierden su singular esencia.

La mariposa ha muerto, pues. Ha muerto asesinada. Llegó la hora del réquiem y de darle sepultura devolviéndola a su origen, vomitándola para, reparadas nuestras entrañas de tanto desazón, volver a dejar que en ellas anide un capullo nuevo.

14 comentarios:

Chousa da Alcandra dijo...

Si, si. Fai falta un capullo; pero tamén que o niño no que aniña (e vai ter que valer a redundancia) ha de reunir as condicións precisas. Que a póla na que está o niño lle resulta atraínte; que os movementos desta sexan o sufientemente suxerentes como para que despois -unha vez aniñados- capullo e niño deriven nunha fusión tal que por momentos as pulsións acaden tal punto de coordinación que xa logo non se sabe onde empeza o capullo e onde remata o niño...

E si; despois de tal cúmulo de lóstregos e centellas compartidas; tamén aquel capullo pode aniñar noutra póla outro día...

Markesa Merteuil dijo...

Chousiña... ¿por que lle chamas amor cando queres dicir sexo? Eu falaba do primeiro... O sexo, quero pensar, non é tan efímero coma o amor.

Chousa da Alcandra dijo...

O sexo non é efímero. Queda para sempre acumulado no bulbo raquídeo (ou cerca del; nunca a máis de metro e medio de distancia...).

Bicos asexuais

Artabria dijo...

"el revoloteo cesa pronto. La pasión desbordada es efímera", pues vaya mierda.

Lo que te decía ayer, si se tienen que morir, que sea cuanto antes, así no se pierde el tiempo :P

Isabel dijo...

Al menos, que el siguiente capullo sea mejor, y que dure, sobre todo que "dure". Un beso

HADEX dijo...

Madre mía!! Que nihilista, vanguardista dadaísta.....!!!

Mar dijo...

Creo que lo peor que tenemos el ser humano es hacernos ilusiones sin saber disfrutar de los momentos, duren lo que duren...

Feliz fin de semana guapa.

Besitossssssssssssss

Francisco dijo...

Mar…me has arrebatado las palabras. La mente convierte el deseo en algo de mayor placer que el éxtasis en sí mismo y, siempre es lo mismo, vaciar para volver a llenar.
Saludos Markesa
Franc.

LM dijo...

e volta ao comezo...á primavera...
beijos

LM dijo...

deixei um meme para ti lá no blogue (http://oblodelm.blogspot.com/2009/01/meme.html).
beijos

jordicine dijo...

Bueno, bueno. Estás 'negra' Markesa. Habrá que encontrar a otro capullo y hacer renacer a las mariposillas. Seguro que sabes! Un beso, Carmen.

Juan Ayala dijo...

Un poco demasiado pesimista Marquesa...No digo que no sea real, pero hay que engañarse un poco de vez en cuando, disfrutar el momento sin pensar, aunque lo sepamos, que acabará

irene dijo...

Mejor disfrutar esos momentos, aunque sean efímeros, y tener capacidad para reponerse y... a por otra mariposa. Ya sé, se dice muy fácil
Bicos, Markesa.

Markesa Merteuil dijo...

No me gusta engañarme. Me gusta la sensación de saber que me equivoco y aún así equivocarme hasta el final.

El vómito es justo la capacidad para reponerse. Lo peligroso sería ir almacenando cadáveres. Antes de acoger a otro capullo hay que limpiarse del anterior. Es parte de la honestidad.

Besitos a todos.