sábado, 18 de julio de 2009

En las noches de besos rancios y caricias de lija, mi sexo se expresa en latidos de saxo entregado al jazz. Con las alas rotas, ya nada importa. Ni siquiera el ser consciente de la incapacidad de improvisación que impertinentemente me abotarga. Pero vos... vos seguís acompañándome al piano para deleitarme con ese sinfín de notas que dulcemente parten de tus manos amigas, de tus huellas amadas.

9 comentarios:

Chousa da Alcandra dijo...

Os latidos do saxo tenor convertidos en sexo maior. Un fermoso siloxismo, ainda que as caricias sexan con lixa do número 4 e os bicos teñan o rancio do queixo gruyère.
Estou seguro de que as notas rebechan no pentagrama é espera dunha corchea sibilante...

Albino dijo...
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Albino dijo...

A pesar de todo, improvisa. Nunca se sabe lo que puede pasar cuando se parte de una incógnita.
Siento no estás en las condiciones de edad para ayudarte a resolverla. Mala suerte.Llegué demasiado pronto y tu todavía no habías nacido.
Un cariño afectuoso

irene dijo...

La inspiración necesita estímulos, después no hay que improvisar, todo sale sin pensar, creo.
Bicos, Markesa.

Druid dijo...

Markesa Markesa.....

Estou de volta, nesta miña última resurección.

Por aquí seguirei ata a miña partida.

Vemonos con forma de letras.
Bicos.

Raposo dijo...

Coido que o sexo e o jazz combinan ben. Aproveitémolo pois.

Mariano de Toledo dijo...

Markesa al leerte te visualizo destrozando el papel con un lápiz, una copa de vino, sobre un piano envuelta con el sensual sonido del saxo.

Besos…Mariano.

Yyrkoon dijo...

Pues supongo que es por referencia obvia, pero nada más leerlo me he ido directo a youtube y me he puesto tres veces seguidas "el hombre del piano", que además te tener piano, me transmite la misma sensación de lamento que tu post.

Dale la mano a los recuerdos malos y acompañalos a la puerta.

Isabel dijo...

Busca noches de besos nuevos y caricias de seda, porque las hay, surgen cuando menos te lo esperas. Un beso